Estrategia
A quién le vendes, qué le prometes y qué objeción frena hoy la venta. De aquí sale qué se construye y en qué orden.
Para quién y para qué se construye, por escrito.
Lo que más se rompe en un proyecto no es el diseño ni el código: es el silencio, la semana en que nadie escribe y no hay forma de saber si avanza o si se atoró. Por eso aquí se cuida tanto lo que se entrega como cuándo se ve. Cada fase termina en algo que se puede abrir, revisar y aprobar.
Antes
Durante
Después
A quién le vendes, qué le prometes y qué objeción frena hoy la venta. De aquí sale qué se construye y en qué orden.
Para quién y para qué se construye, por escrito.
El mapa de las pantallas en orden, y las palabras que van en cada una. El texto se escribe antes del diseño, no después.
El esqueleto del sitio y las palabras de cada pantalla.
Tu marca llevada a pantalla: escala tipográfica, color en uso, iconos propios, dirección de fotografía y cómo se mueve todo. Si ya tienes manual, esto lo extiende; no lo redibuja.
El sistema visual del proyecto y la guía para producir sus piezas. Se aprueba aquí, que es donde cambiar cuesta menos.
La primera pantalla y dos o tres más, con todo lo anterior aplicado y al nivel de acabado final.
Las pantallas principales, ya diseñadas.
Fotografía dirigida por nosotros, iconos propios, texturas y movimiento. Es la capa que separa un sitio armado de uno producido.
Las piezas propias: fotografía, iconos, texturas y movimiento.
El sitio o el sistema, en producción: rápido, seguro y tuyo. Cobro en línea cuando se vende, panel de operación cuando hay que ordenar el negocio por dentro.
El sitio o el sistema en producción, funcionando.
Pruebas en teléfono y de velocidad, el dominio en vivo, los accesos a tu nombre y la capacitación para operarlo.
El proyecto en tus manos, con la capacitación hecha.
En qué fase va, qué sigue, y qué te toca a ti ahora.
Las opciones de diseño. Eliges una y queda firmada con fecha.
Cada versión con su fecha, y un lugar para pedir un cambio.
Lo terminado, los accesos a tu nombre y la capacitación.
Qué se ha pagado y qué falta.
Alcance, fechas y precio. Se acepta desde ahí.
Son cinco y ninguna detiene el arranque: si falta alguna, se resuelve dentro del proyecto.