Marca desde cero para un negocio de antojitos: nombre en pantalla, paleta, tipografía y una tienda donde se arma el pedido.
El pedido se construye en la propia página —eliges, se suma, se cotiza el envío— y sale por WhatsApp, que es por donde su clienta ya escribía.
La paleta viene del producto, no de una tendencia: el rojo del chamoy y el arena de la manzana cubierta.